21 de septiembre de 2026 · Materiales · Mérida
Un cliente llegó una vez con fotos de una casa en Tulum como referencia de acabados. El problema: esa casa tenía dos años y ya se veía de diez. La humedad de la península no perdona un material mal elegido, sin importar qué tan bien se vea en la foto de inauguración.
Llevamos cinco años trabajando con el clima de Mérida, no contra él. Esto es lo que hemos visto que sí aguanta, y lo que casi siempre falla antes de tiempo.
Por qué el clima de aquí exige otra lista de materiales
La humedad relativa en Mérida se mantiene alta durante buena parte del año, y la cercanía al mar en zonas como Progreso suma el factor del salitre, que acelera la corrosión de cualquier metal sin tratamiento adecuado. A eso se le suma el calor constante, que estresa pinturas y selladores de baja calidad mucho más rápido que en un clima templado.
Un material que funciona perfecto en la Ciudad de México puede durar la mitad de tiempo aquí. Por eso la primera conversación en cualquier proyecto nuestro en la península es sobre materiales antes que sobre estilo: de nada sirve un acabado hermoso si hay que repararlo cada año.
Chukum: el material que sí es de aquí
El chukum es un recubrimiento tradicional de la región, hecho a partir de la corteza de un árbol local combinada con cal, y se ha usado en Yucatán por generaciones, incluyendo en cenotes y albercas por su resistencia natural al agua. Lo usamos en muros y superficies donde la humedad es constante, como en Casa de la Playa, en Progreso, donde forma parte de los acabados principales de la casa.
No es un material de moda que llegó con el boom inmobiliario: es una técnica que ya había demostrado funcionar en este clima antes de que existiera el interés turístico por Mérida.
Henequén: identidad y función, no solo decoración
El henequén, la fibra de agave que sostuvo buena parte de la economía de Yucatán durante el siglo XIX y principios del XX, hoy se usa en mobiliario, luminarias y textiles con un resultado que además de verse bien, tiene sentido climático: es un material natural que respira, a diferencia de plásticos o telas sintéticas que retienen humedad.
En Casa de la Playa lo integramos junto con chukum y madera para darle a la casa una identidad clara de la región, sin caer en decoración genérica de playa que se ve igual en cualquier costa del país.
Madera: la que sí, la que no
No toda la madera funciona en la península. La madera sin tratamiento específico para climas húmedos se hincha, se raja o atrae plaga en poco tiempo. Lo que sí funciona son maderas tratadas correctamente para humedad y, cuando el presupuesto lo permite, especies con resistencia natural superior.
En Salud & Care, una clínica de 102 m² en Mérida, usamos lambrines de tiras de madera en cabinas y recepción como elemento central del proyecto. La obra completa se hizo en dos semanas, durante el cierre temporal de la clínica, y elegir el tratamiento correcto fue lo que permitió que ese acabado se viera bien desde el día uno sin comprometer su duración.
Pisos: donde la humedad sube, no solo entra por fuera
En Mérida, la humedad no solo llega por lluvia o por cercanía al mar: sube del subsuelo, sobre todo en construcciones sin la barrera adecuada entre el piso y la tierra. Un piso mal resuelto en ese sentido puede mostrar manchas o desprendimientos meses después de la entrega, aunque el acabado en sí fuera de buena calidad.
La pasta de cemento pulido y ciertos tipos de loseta funcionan bien cuando la base está correctamente impermeabilizada. El problema casi nunca es el material visible, es lo que se dejó de resolver debajo antes de colocarlo.
Herrería: el detalle que casi nadie prevé
La herrería sin galvanizar es uno de los errores más comunes que vemos en proyectos hechos por despachos de fuera. Se ve perfecta en la entrega y en menos de un año aparecen los primeros puntos de óxido, sobre todo en zonas cercanas a la costa donde el salitre acelera el proceso.
La solución no es complicada: especificar galvanizado desde el proyecto ejecutivo, no como corrección después de que el problema ya apareció.
Textiles e interiores: la parte que se ve, pero se piensa menos
Cortinas, tapicería y ropa de cama también responden al clima, aunque casi nadie los considere al hablar de "materiales de construcción". En un ambiente con humedad constante, las telas sintéticas retienen olores y humedad de forma distinta a las fibras naturales, y esa diferencia se nota con el tiempo, no en la muestra que se toca en la tienda.
No es una regla absoluta contra lo sintético: hay telas técnicas que funcionan bien en climas húmedos. La clave es la misma que con cualquier otro material de la casa: elegir sabiendo qué va a pasar con ese textil en un año, no solo cómo se ve en la propuesta inicial.
La regla que aplicamos en cada proyecto
Antes de aprobar cualquier material para un proyecto en la península, nos hacemos la misma pregunta: ¿cómo se va a ver este acabado en cinco años, no en la foto de entrega? Un material que se ve espectacular el primer mes y falla al segundo año no es una buena decisión de diseño, aunque en el momento lo parezca.
Si estás por remodelar o construir en Mérida y no sabes qué materiales resisten de verdad el clima de la región, esa es exactamente la conversación que tenemos con cada cliente antes de tocar un solo acabado. También puedes ver cómo trabajamos el interiorismo en Mérida o escribirnos directo.
